Norma Valle

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Nuevo chip

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Cuando mi hija tenía escasamente unos diez u once años compramos en casa una nueva computadora, una Macintosh. Los adultos de la familia intentamos leer con devoción el manual de operaciones para hacerlo todo por el libro. Por la tarde cuando entramos al estudio vimos con asombro como el ordenador funcionaba literalmente a toda máquina. Luego del asombro preguntamos a la niña cómo lo había hecho y ella tranquilamente alzó sus hombres y dijo “pues haciéndolo”. En ese momento declaramos que los niños de finales del Siglo XX, y por supuesto del XXI, nacen con un chip especial en su cerebro, el chip de todo lo tecnológico y digital.

Es posible que no lean como nosotras, libros y más libros, pero pasan horas pegados a sus computadoras, juegos, tabletas y teléfonos móviles. Todo lo buscan y casi todo lo encuentran en el mundo digital de Internet, lo que no encuentran lo diseñan y lo fabrican en un mundo virtual.

En mis tiempos escolares se llamaba estofón a quien se consideraba estudioso y tenía pocas destrezas sociales. Los estofones, como el personaje del famoso programa televisivo El Colegio de la Alegría, eran muchas veces el hazmerreír de los demás. En Estados Unidos se le llamó nerds a los estofones de la clase. Se les miraba sobre el hombro, los triunfadores eran los chicos y chicas populares, guapos y despreocupados.

Sin embargo, el cine y la televisión norteamericana les brindó la venganza con “The Revenge of the Nerds” y fueron poco a poco convirtiéndose en los protagonistas de series y filmes, pasaron de ser parias a héroes, como bien se describen en un interesantísimo artículo de BBC Mundo. El catedrático estadounidense Burr Settles analizó miles de tuits para defininir a los nerds y a los geeks como estudiosos y no fanáticos de la tecnología y la informática.

Steve Jobs y Marck Zuckerberg son ejemplos famosos de nerds con algo de geeks, exitosos, millonarios y super populares. Se han convertido en paradigma de la sociedad del conocimiento. Aquí entran Bradley Manning y Edward Snowden, ellos también pueden considerarse nerds y geeks famosos. Tienen pocos estudios formales, abandonaron la universidad pero son expertos en tecnología digital, lo saben todo… Pero ellos ahora dejan de ser héroes, no solo vuelven a ser parias, sino considerados criminales. Son los jóvenes modelo de futuro que ascendieron como la espuma en el mundo corporativo sin títulos universitarios y ganando sueldos jugosos. Hay miles de ellos en corporaciones que contratan con las agencias de seguridad del gobierno estadounidense, NSA, CIA, y en todos los cuerpos de vigilancia del estado.

¿Qué harán ahora los gobiernos con estos expertos en tecnología e informática, ubicados en los procesos llamados de inteligencia, para evitar que deserten su campo? Muchos solo se hacen expertos en tecnología dejando de un lado los estudios que completarían su educación, las humanidades, la filosofía, la historia, la sicología.

Creo que a un tiempo se ha sobrevalorado y menospreciado ese nuevo chip que hace a los seres humanos en su niñez y juventud aptos para hacerse expertos en la revolución tecnológica. Pienso que debemos fortalecer sus aptitudes para la inteligencia redonda y completa, solo que con ese nuevo chip. Tenemos que reconocer los chips de la ética, las humanidades y las ciencias e integrarlos con el chip tecno para que funcione mejor este desafiante mundo nuevo.

El Vocero- 25 de junio de 2013

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