Norma Valle

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Chinescas

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En realidad podría comentar el crecimiento asombroso de la clase media china para el 2020 y la posible hecatombe que ocasionará el evento al ambiente cuando casi un billón de personas compre neveras, televisores y por supuesto autos. O tal vez debería hablar de los pasos políticos que tomará la República Popular de China sobre el conflicto entre las Coreas y sus aliados tradicionales Rusia y Estados Unidos.

Más de lo quiero hablar en estos momentos es del nuevo papel de la simpática primera dama de China, Peng Liyuán, quien se lució en la visita del presidente Xi Jinping a Rusia y a varios países de África. El desarrollo de un rol para la “primera dama” puede trazarse principalmente a América, conocidísimos son los casos de Evita Perón en Argentina y Eleanor Roosevelt en Estados Unidos.

En los otros continentes hay más discreción en el asunto de las esposas o esposos de los mandatarios, con excepción tal vez de la reciente primera dama de Francia, la modelo Carla Bruni. Sin embargo, la República Popular de China tuvo una primera dama de trascendental importancia en su reciente historia, se trata de Jiang Qing, esposa de Mao Ze Dong y lideresa de la Revolución Cultural (1966-1976) de ese país.

Jiang Qing fue una actriz y activista política que participó en la Revolución China y se convirtió en el 1939 en esposa de Mao. Tuvo participación activa y pública en la reorganización de su país con el triunfo de la revolución y en el 1966 se convirtió en una de los cuatro líderes que dirigieron cambios radicales en las políticas culturales del país que llegaron a cruentos excesos. Después de la muerte de Mao, Jiang Qing fue expurgada de su liderato como miembro de la Ganga de los Cuatro y encarcelada.

Ese no parece ser el destino de la nueva primera dama de 51 años de edad. Peng Liyuán, quien también es actriz y cantante, se presenta como una mujer suave y cariñosa, amiga de los niños y apoyo de su pueblo. Aunque es militar, su función se describe como de artista y animadora de espectáculos. Ha participado en cientos de filmes y programas de tv, especialmente interpretando canciones folklóricas. Después de sus giras al exterior acompañando a su marido, la prensa internacional comenzó a destacarla y hasta emitieron reportajes en la televisión británica sobre su ropa y como impulsará la industria de la aguja.

El gobierno de Xi Jinping ha prometido austeridad, concepto que deberá cumplir su primera dama. Esperemos que su trabajo sea eficiente y a favor de las mujeres y los derechos humanos, y que la fascinación por las sombras chinescas en Occidente no opaque su verdadero desempeño


El Vocero- 2 de abril 2013

 

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