Norma Valle

Font Size

Profile

Menu Style

Cpanel

P.D. James, Reina de la clásica novela policíaca

  • PDF

No me avergüenza decir que la descubrí hace muy poco. Pero la fascinación por la novela policíaca de P.D. James no me ha tomado por sorpresa. Descrita como “la reina del crimen de ficción” y de la clásica novela policíaca británica, la escritora deleita por el preciosismo de su lenguaje descriptivo además de la atención que dedica a profundizar en sus personajes.

Leí primero “Death comes to Pemberly”, una obra en la cual la autora continúa la historia de la famosa “Pride and Prejudice” de Jane Austin. Cuando leí la contraportada sobre su contenido me pareció extraño el experimento literario, ¿cómo se hace eso de seguir narrando donde terminó la autora original hace exactamente doscientos años? ¿Es legal y moral hacerlo? Pues si lo es y el resultado es una novela escrita en el Siglo XXI, con estilo del XIX sobre un argumento del XVIII.

El clásico romance de Elizabeth y Darcy se ve empañado por un crimen descarnado en medio del bosque que circunda los hermosos y cuidados jardines del palacio de Pemberly. El archienemigo de Darcy es acusado de asesinato por lo que el protagonista lucha por mantener sus contradictorias emociones en control como todo un elegante lord inglés. El lenguaje decimonónico, las descripciones detalladas del ambiente rural inglés y las relaciones entre la nobleza y su servidumbre acompañan la sospecha y la intriga hasta que se desenvuelve en un juicio por jurado que podría resultar en la pena de muerte.

En “The Private Patient”, 2008, (Muerte en la clínica privada ), P.D. James se adentra en el mundo de las cirugías plásticas. Su primera oración atrapa a un público que queda cautivo en sus redes de casi 400 páginas: “El 21 de noviembre, el día en que cumplía 47 años, 3 semanas y 2 días antes de ser asesinada, Rhoda Gradwyn fue a Harley Street a una primera cita con su cirujano plástico..." Desde ese momento tratamos de desentrañar las pistas que nos lleven a descubrir quién asesinó a la periodista investigativa que decide operarse luego de vivir 36 años con una profunda cicatriz que desfiguraba su rostro.

Rhoda Gradwyn no es simpática, es más, se nos hace difícil solidarizarnos con ella, pero a través de la rigurosa investigación del Comandante de la Policía Metropolitana de New Scotland Yard, Adam Dalgliesh y su equipo, por lo menos podemos comprenderla. El caso es asignado a Dalgliesh porque se considera sensitivo por el renombre de la clínica privada y la fama de la víctima.

Dalgliesh es el personaje más famoso de P.D. James, protagonista en por lo menos 14 de las novelas de la autora, cuya obra ha sido llevada al cine y a la televisión británica. El detective no es viejo y aristócrata como los de Agatha Christie, tampoco tan neurótico como los de Ann Perry o Jo Nesbo. Es un guapo poeta que tiene vida privada y ama sus ratos de soledad, que dedica principalmente a elucubrar sobre las pistas y los sospechosos de sus casos. No tiene paciencia con los prejuicios de clase social ni con la incompetencia. (Jaja, tal vez deberíamos importarlo a Puerto Rico.)

Nacida en el 1920, Phyllis Dorothy James dice que descubrió en su niñez el hecho de la muerte y que sus mayores no siempre decían la vedad. Tal vez esa realización y el hecho de que prefería en sus lecturas el género policíaco la acercaron cada vez más a su vocación. Los avatares de la vida la llevaron a trabajar en la burocracia gubernamental durante décadas hasta que llegó a las oficinas del departamento de criminología del Ministerio de Asuntos Exteriores. Ese fue un lugar idóneo para la escritora en ciernes.

Ya en sus treinta comenzó a escribir “en serio” y su primera novela apareció cuando tenía 43 años. P.D. James siguió escribiendo hasta avanzada edad y es a los 89 años cuando publica el éxito editorial “Muerte en la clínica privada”. En una excelente entrevista de la periodista de El País, Patricia Tubella, la autora británica dice lo siguiente: "Mis libros reflexionan sobre la complejidad de la condición humana, no existen los buenos o malos de una pieza, hay muchos grises en todos nosotros". Por eso su personaje Rhoda, quien puede destrozar las vidas de otros con sus artículos en la prensa sensacionalista, es retratada también como una profesional seria y dedicada. Añade la P.D. James que "hubiera sido barato dibujarla como una mala periodista, porque la vida no es tan sencilla: hace muy bien su trabajo, pero con él también daña a los demás".

Al igual que la mayoría de los escritores de novela negra, P.D. James cuestiona los conceptos de justicia y los valores que rigen la sociedad inglesa. Continuamente analiza las diferencias de clase social, género, educación y hasta belleza, puesto que todas inciden cuando se trata de desentrañar un complicado crimen.

P.D. James parece haberse retirado del mundo de la novela negra, pero sus historias permanecen vivas para quienes quieran descubrirlas.

 

Las más recientes

Las más leídas

You are here: Periodismo Claridad P.D. James, Reina de la clásica novela policíaca